Pasar al contenido principal

Una revisión explora el potencial médico de las raíces del cannabis

Una revisión publicada en Journal of Cannabis Research reúne lo que se sabe sobre la composición y la actividad biológica de las raíces del cannabis, una parte de la planta mucho menos estudiada que las flores. Sus resultados describen señales obtenidas en células y animales, pero no incluyen estudios terapéuticos en personas.

La revisión de Heringer y sus colegas, publicada en 2026, examinó investigaciones disponibles hasta diciembre de 2024 en ocho bases bibliográficas. Los autores incluyeron trabajos en portugués o inglés que evaluaban extractos o compuestos de raíces de Cannabis sativa mediante experimentos in vitroin vivo.  De esta forma, el artículo no parte de un único estudio, sino que sintetiza trabajos con métodos, preparados y objetivos diferentes.

El perfil químico de las raíces reúne fitoesteroles, alcaloides, terpenos y compuestos fenólicos, mientras que los cannabinoides aparecen en cantidades bajas o trazas. Esta composición distingue las raíces de las flores y de los extractos elaborados con ellas, de modo que sus propiedades no pueden trasladarse automáticamente de una parte de la planta a otra. Los perfiles también pueden variar según el suelo, el clima, la procedencia geográfica y el momento de la cosecha.

Entre los antecedentes recopilados, un estudio experimental de 2024 analizó extractos de raíces mediante pruebas antioxidantes, cultivos celulares y ensayos frente a microorganismos. Registró actividad sobre algunos marcadores inflamatorios en y respuestas antibacterianas o antifúngicas que dependieron del extracto y del método empleado. Como ocurre con otros resultados obtenidos con extractos de cannabis en modelos celulares, una señal de laboratorio permite abrir una línea de investigación, pero no demuestra que el material pueda tratar una enfermedad.

La evidencia animal tampoco forma un conjunto uniforme ya que un trabajo de Menezes y colaboradores encontró cambios en un modelo de inflamación pulmonar con extracto acuoso administrado a ratones y ratas. Otro estudio publicado en 2024 evaluó contorsiones inducidas en ratones como modelo relacionado con la dismenorrea (dolores menstruales intensos), pero tampoco aportó evidencia clínica en mujeres.

La revisión no encontró ensayos clínicos ni estudios observacionales terapéuticos en seres humanos y no se presenta como una revisión sistemática ya que carece de protocolo, evaluación del riesgo de sesgo y metaanálisis. La exclusión de artículos de pago y la heterogeneidad de los estudios reducen aún más la posibilidad de comparar resultados.

Si bien mirar bajo tierra amplía el mapa científico del cannabis, no acorta por sí solo la distancia entre una señal preclínica y un tratamiento. Las raíces sin duda son un material de investigación, pero no como una farmacia cuya eficacia haya sido demostrada.

Suscríbete a Cáñamo