El expediente oficial de la Asamblea General indica que el informe de la comisión de conferencia llegó a la Cámara de Representantes el 30 de julio y fue remitido ese mismo día al Comité de Reglas, Calendario y Operaciones. La última acción registrada no incluye una votación para adoptarlo. El Senado, en cambio, respaldó el acuerdo por 37 votos contra 6 el 2 de julio.
Si completa el trámite, la iniciativa H328 cambiará el mercado estatal desde el 12 de noviembre de 2026. Los productos elaborados con cannabinoides derivados del cáñamo, destinados a la ingestión o inhalación, no podrían contener más de 0,4 miligramos de THC total por envase. Ese umbral dejaría fuera buena parte de las bebidas, comestibles y otras presentaciones que circulan bajo el marco federal del cáñamo.
La definición federal permite comercializar productos cuya materia vegetal no supera el 0,3 % de delta-9 THC sobre peso seco, aunque el envase terminado pueda aportar una dosis psicoactiva. Carolina del Norte pasaría de ese criterio de concentración a una cantidad total por recipiente.
El acuerdo también ampliaría el cálculo del compuesto regulado y, en lugar de considerar solo el delta-9 THC, sumaría las distintas formas de THC, entre ellas delta-8 y delta-10, incorporando el THCA mediante un factor de conversión para estimar cuánto delta-9 THC puede producir al calentarse. Además, prohibiría los cannabinoides sintéticos o elaborados mediante conversión química.
La inclusión del THCA busca cerrar otra vía comercial abierta por la legislación federal de 2018. Productos con abundante ácido tetrahidrocannabinólico han podido venderse como cáñamo porque el calor transforma ese precursor en THC psicoactivo al fumarlo o vaporizarlo. La propuesta computaría esa conversión de antemano.
Otra disposición impediría que los menores de 21 años compren, posean o reciban productos cannabinoides derivados del cáñamo destinados a la ingestión o inhalación. Sin embargo, el acuerdo mantiene el 15 de julio de 2026 como fecha de entrada en vigor de esas restricciones y de las relativas al kratom, pese a que la Cámara recibió formalmente el informe después de ese día. La fecha vencida sigue en el documento, pero no basta para afirmar que las reglas estén vigentes.
El registro legislativo indica que, al 2 de agosto, el acuerdo de conferencia seguía sin ser sometido a votación en la Cámara de Representantes y permanecía en el Comité de Reglas, por lo que aún requiere su aprobación en ese pleno antes de poder continuar el proceso legislativo y llegar, en su caso, a la firma del gobernador.