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El THC mejora pruebas de memoria en un modelo animal de alzhéimer

Un artículo de Journal of Biosciences observó que el delta-9-THC mejoró el rendimiento en pruebas de memoria y modificó marcadores cerebrales en ratas sometidas a un modelo experimental semejante al alzhéimer.

La investigación utilizó ratas Wistar macho expuestas diariamente durante diez semanas a D-galactosa y cloruro de aluminio. Esta combinación se emplea para provocar deterioro cognitivo y alteraciones cerebrales que reproducen algunos rasgos asociados al alzhéimer, pero no la complejidad completa de la enfermedad.

Después de esa fase, los animales recibieron THC durante 28 días en dosis de 0,75, 1,5 o 3 miligramos por kilo. El equipo evaluó su desempeño mediante pruebas de reconocimiento de objetos y un laberinto elevado modificado, además de analizar tejidos del hipocampo, una región cerebral clave para el aprendizaje y la memoria.

Según el artículo, las ratas tratadas obtuvieron mejores resultados en las pruebas cognitivas y presentaron una mayor conservación de células en el hipocampo. También se observaron cambios en indicadores relacionados con la formación de nuevas neuronas y una reducción de proteínas asociadas al daño cerebral, como la proteína precursora amiloide y la tau alterada.

El alcance de estos resultados se limita, por ahora, al ámbito experimental. Aunque el modelo animal permite observar ciertos efectos en condiciones controladas, no refleja toda la complejidad del alzhéimer en humanos ni permite anticipar directamente cómo respondería una persona a este tipo de intervención.

Un artículo anterior del mismo equipo, publicado en Journal of Young Pharmacists, ya había utilizado un protocolo muy similar y descrito mejoras cognitivas junto con cambios en marcadores de neurogénesis y, esta nueva publicación, incorpora otras pruebas de memoria y añade el análisis de la proteína precursora amiloide y de tau fosforilada, pero conviene entenderla como una ampliación de esa línea experimental, no como su inicio.

La relación entre THC y memoria no es lineal y depende de factores como la dosis, la duración del consumo y el estado de salud. Por ejemplo, un ensayo con personas sanas que consumían cannabis observó que una exposición aguda perjudicó varias formas de memoria. Este tipo de resultados ayuda a contextualizar el estudio en ratas: muestra que los efectos del THC pueden variar mucho según el modelo experimental y que no se pueden extrapolar directamente a situaciones clínicas como el alzhéimer.

Aunque otros estudios han explorado cannabinoides frente al deterioro cognitivo, la evidencia preclínica no basta para recomendar cannabis a pacientes con demencia. Entre una rata que reconoce mejor un objeto y un tratamiento todavía faltan replicaciones independientes, evaluaciones de toxicidad y ensayos clínicos controlados.

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