Lo primero que conviene aclarar es que Maryland no tiene todavía una ley sancionada sobre este punto, sino dos proyectos paralelos que avanzaron en sus respectivas cámaras de origen. El HB 797, impulsado por el delegado Adrian Boafo, salió de la Cámara baja, mientras que el SB 439, patrocinado por el senador Carl Jackson, ya había superado el Senado. La coincidencia política indica que en este estado ya empieza a consolidarse la idea de que el uso médico de cannabis fuera del horario laboral no debería convertirse, por sí solo, en una causal de castigo para bomberos y otros trabajadores de rescate.
El núcleo de la reforma es concreto. Los textos prohíben que un empleador despida o discrimine a un empleado de seguridad pública de bomberos y rescate por poseer una certificación médica válida o por dar positivo en metabolitos de cannabis mientras esté amparado por esa certificación. La protección alcanzaría a bomberos, rescatistas y paramédicos contratados en instituciones estatales. Al mismo tiempo, el proyecto destaca que nada de esto autoriza el consumo en servicio ni impide sancionar a quien se presente a trabajar con signos de intoxicación.
En diciembre de 2025, el condado de Howard anunció un acuerdo con el sindicato local de bomberos que habilita el uso de cannabis medicinal fuera de servicio para el personal uniformado de Fire and Rescue Services desde el 31 de enero de 2026. Esta política local exige una autorización médica válida, prohíbe el consumo dentro de las 12 horas previas al turno y fue presentada por las autoridades del condado como una actualización sanitaria y laboral para una profesión atravesada por dolor crónico, trastornos del sueño, estrés postraumático y otras secuelas del oficio.
Los promotores de la reforma sostienen que, en ausencia de resguardo laboral, esos trabajadores quedan empujados a elegir entre su empleo y un tratamiento legal recomendado por profesionales. Incluso es la propia Maryland Cannabis Administration la que reconoce entre las condiciones habilitantes para el acceso al programa de cannabis medicinal el dolor severo o crónico y el trastorno por estrés postraumático, dos cuadros que aparecen con frecuencia en testimonios sobre la salud ocupacional de bomberos y personal de rescate.
La nota fiscal del proyecto admite posibles impactos administrativos y legales para el Estado y para gobiernos locales, además de advertir sobre tensiones con exigencias federales vinculadas a entornos laborales libres de drogas. Por eso mismo, el texto incorpora no obliga a ningún empleador a violar la normativa federal ni a poner en riesgo beneficios monetarios o licencias relacionadas con esa normativa. El proyecto, en otras palabras, intenta ampliar derechos sin romper del todo con la regulación todavía contradictoria del cannabis en Estados Unidos.