La consulta abierta por Health Canada tiene como fecha de cierre el 30 de junio y busca revisar el Reglamento sobre Cáñamo Industrial. El organismo solicita comentarios sobre la definición legal del cultivo, las licencias, las pruebas de THC, las importaciones, la venta de flores y hojas y la lista de variedades autorizadas. Se trata de una fase preliminar donde las reglas actuales siguen vigentes y cualquier propuesta deberá someterse a otra consulta pública.
Dentro de ese proceso, la Canadian Hemp Trade Alliance (CHTA) presentó un paquete de reformas más amplio. Además de elevar del 0,3 % al 1 % el THC permitido en flores y hojas, propone reducir licencias para distintas actividades agrícolas, ampliar la comercialización de biomasa y trasladar parte de la supervisión hacia organismos vinculados con la agricultura y las semillas. La extracción de cannabinoides concentrados, en cambio, continuaría bajo las licencias establecidas por la Ley del Cannabis.
La organización sostiene que el límite actual restringe el mejoramiento genético y dificulta el desarrollo de variedades adecuadas para producir fibra y biomasa floral. Según su planteamiento, un margen mayor permitiría combinar distintos aprovechamientos de la planta sin equiparar el cáñamo industrial con el cannabis de uso adulto. El 1 % es, por ahora, una petición del sector y no una opción respaldada formalmente por el Gobierno canadiense.
El reclamo aparece en una industria que ya mostraba señales de contracción. Hace un año informamos que las licencias activas de cáñamo en Canadá disminuyeron durante tres años consecutivos y llegaron a 737 en 2023, un 26 % menos que el año anterior. El sector atribuye parte de esa caída a un sistema de permisos que considera costoso y poco adaptado a un cultivo agrícola.
La discusión canadiense se conecta con cambios planteados en otros mercados. En Brasil, Embrapa pidió elevar al 1 % el THC permitido para adaptar los cultivos a las condiciones locales, mientras que la Unión Europea ha avanzado hacia el reconocimiento de la flor de cáñamo como producto agrícola. Aunque cada jurisdicción responde a marcos distintos, el límite del 0,3 % está dejando de verse como una frontera técnica indiscutible.
Después del cierre, Health Canada revisará las observaciones recibidas. La decisión no será inmediata, pero la consulta reconoce que un marco regulatorio con casi tres décadas de historia puede necesitar una actualización para separar con mayor claridad el control del cannabis y el desarrollo agrícola del cáñamo.