Pasar al contenido principal

Investigadores utilizan la psilocibina para combatir el tabaquismo

Un ensayo clínico piloto publicado en JAMA Network Open comparó una dosis alta única de psilocibina asistida con terapia cognitivo-conductual frente al uso de parches de nicotina. Los resultados son alentadores porque muestran mayores tasas de abstinencia a los seis meses.

La investigación fue realizada por un equipo vinculado a Johns Hopkins University y la University of Alabama at Birmingham. El estudio incluyó a 82 personas adultas fumadoras, psiquiátricamente sanas, y comparó dos abordajes para dejar el tabaco: una dosis alta de psilocibina o un tratamiento con parches de nicotina. En ambos casos, las personas participantes recibieron 13 semanas de terapia cognitivo-conductual para acompañar el proceso de abandono.

A los seis meses, el 40,5 % de quienes recibieron psilocibina mantuvo una abstinencia prolongada verificada bioquímicamente, frente al 10 % del grupo que usó parches de nicotina. La abstinencia puntual de siete días también fue mayor en el grupo de psilocibina: 52,4 %, frente al 25 % del grupo de parches. Los autores concluyen que la intervención muestra potencial, pero no la presentan como una recomendación médica general.

El resultado dialoga con antecedentes que ya hemos publicado en Cáñamo. En 2025, una revisión señalaba que los psicodélicos podrían ayudar a combatir el tabaquismo, aunque advertía que la evidencia disponible seguía siendo limitada. También en 2021, informamos que la Administración de EE UU financiaría un ensayo con psilocibina para estudiar su posible papel en el abandono del tabaco.

Sin embargo, hay que considerar que el ensayo fue piloto, con una muestra pequeña por lo que las expectativas de las personas participantes pudieron influir en los resultados. Además, la psilocibina se administró en un entorno clínico controlado, con preparación, acompañamiento terapéutico y seguimiento. La intervención no equivale al uso recreativo de psilocibina ni a una recomendación para automedicarse, sino a un protocolo clínico con selección de participantes, preparación, acompañamiento y seguimiento.

No se atribuyeron eventos adversos graves a la psilocibina ni a los parches, pero sí se registraron más eventos relacionados con la intervención psicodélica, como cefalea y aumentos de presión arterial. Estos datos actualizan una línea de investigación que ya venía de trabajos preliminares, como un  “Un viaje de psilocibina y adiós al tabaco, dice un estudio”. La diferencia ahora es que el nuevo ensayo compara la intervención con un tratamiento establecido, aunque todavía no resuelve preguntas clave sobre seguridad, acceso, selección de pacientes y eficacia en poblaciones más diversas.

La investigación se suma a una línea de estudios que explora el posible uso terapéutico de los psicodélicos. Por ahora, los resultados invitan a seguir investigando con rigor y a priorizar siempre la seguridad de las personas. 

Te puede interesar...

¿Te ha gustado este artículo y quieres saber más?
Aquí te dejamos una cata selecta de nuestros mejores contenidos relacionados:

Suscríbete a Cáñamo