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El terpeno que ofrece posibles pistas sobre restauración de huesos y sequedad de boca

El delta-3-careno (o 3-careno) está presente en aceites esenciales de coníferas y en otros materiales vegetales ricos en resina. En el universo del cannabis suele reaparecer cada tanto como “el terpeno del pino” y su vinculación con procesos de formación ósea y su relación con la sensación de “boca seca” tan características en quienes consumen. Hoy, la evidencia más citada para sostener esas ideas es todavía preliminar: trabaja con modelos celulares, mezclas de aceites y estudios de exposición –no con ensayos clínicos.

En la cultura cannábica, el perfil aromático del delta-3-careno (o 3-careno) se presenta como un olor a pino, madera, resina. Esa descripción va más allá del cannabis y está presente en documentos técnicos y análisis de aceites esenciales  que lo registran como uno de los monoterpenos habituales en matrices resinosas.

Pero no solo aporta un determinado perfil químico y olor característico. Así lo plantea un reciente artículo publicado en cannabisnow.com donde indaga su contribución en la formación en los huesos planteado desde un estudio publicado en Phytotherapy Research

En el laboratorio vieron que, en dosis bajas, el 3-careno ayudó a que estas células empezaran a comportarse como las que forman hueso. Más adelante, también se observó que depositaban más calcio, una señal asociada a la “mineralización” del tejido. Es un resultado llamativo, pero todavía no prueba beneficios en personas ni justifica recomendaciones: faltan estudios de dosis y seguridad, y ensayos clínicos que confirmen si ese efecto se mantiene fuera del laboratorio.

Otra referencia clásica aparece en Pharmazie (1989) y analiza aceites esenciales de Bupleurum gibraltaricum (planta conocida en España como Crujía) en modelos animales de inflamación. El trabajo observó actividad antiinflamatoria y vinculó parte de esa respuesta con aceites cuyo perfil incluía mayores proporciones de delta-3-careno, pero en atribuir el efecto a un solo componente de este tipo de aceite puede simplificar un fenómeno que depende de sinergias, dosis y contexto experimental.

El 3-careno, también suele asociarse con la sequedad de boca ya que se menciona en trabajos por su potencial irritativo en ciertas condiciones, pero no parece ser la causa principal ya que la explicación más sólida no apunta a los terpenos, sino al THC que puede disminuir la salivación al interactuar con receptores cannabinoides (como CB1) ligados a la regulación de las glándulas salivales y por eso aparece esa sensación de “algodón” en la boca poco después de consumir. 

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