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El hachís pesa poco en EE UU, pero la industria insiste

El hachís ocupa una porción mínima del mercado legal de cannabis estadounidense, pero algunas empresas ven margen de crecimiento en este concentrado si se le vincula a hábitos de consumo marcados por la comodidad y la discreción.

En el mercado legal en EE UU, el hachís tradicional sigue siendo una categoría pequeña frente a otros formatos de cannabis. Según datos de Headset citados por el medio especializado Cannabis Business Times, los concentrados representaron el 5,2 % de las ventas legales de cannabis en EE UU durante el primer trimestre de 2026, mientras que el “black hash” y el “bubble hash” supusieron apenas el 0,16 % del mercado total.

La diferencia aparece con más claridad al comparar el hachís con el rosin. De acuerdo con la firma de análisis de mercado BDSA, habría menos de 300 marcas produciendo unas 2.200 referencias de hachís en EE UU, frente a unas 1.500 marcas y 37.000 referencias de rosin. Como antecedente, BDSA ya había señalado en 2023 que, dentro de los concentrados sin disolventes, el bubble hash quedaba muy por debajo del rosin en ventas de productos “dabbable”.

El problema no parece estar solo en la potencia ni en la tradición del producto, sino en su forma de uso. El hachís suele requerir cierta preparación previa ya que normalmente se consume mezclado con flor de cannabis o tabaco o mediante dispositivos específicos para concentrados, mientras que los cartuchos, aceites y formatos listos para usar encajan mejor con un consumo discreto y portátil. Esa misma lógica explica el interés por nuevos concentrados de cannabis y por productos de rosin diseñados para facilitar la dosificación.

En este contexto, Colorado, California y Michigan, territorios con mayor trayectoria legal y consumidores más familiarizados con distintas presentaciones, aparecen como espacios donde el hachís tendría mejor recepción. Aun así, algunas marcas líderes registraron caídas interanuales en el primer trimestre de 2026, mientras otras crecieron con fuerza, una señal de que la categoría todavía no tiene un patrón comercial estable.

Si bien el hachís es parte de la cultura cannábica más profunda, en un mercado competitivo, debe convivir con productos pensados para reducir fricción en la experiencia de compra y uso ya que la industria no solo vende cannabis, también vende formatos, pero por sobre todo la promesa de comodidad.

Por ahora, el hachís representa una fracción mínima del mercado legal estadounidense y su evolución dependerá de la respuesta de los consumidores, de la innovación en formatos y de la disponibilidad de datos más transparentes sobre ventas por categoría.

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