Pasar al contenido principal

El CBG muestra potencial frente a la artritis reumatoide 

El cannabigerol (CBG) vuelve a aparecer en el radar científico por su posible papel frente a la inflamación. Un nuevo estudio lo ha probado en modelos de artritis reumatoide y abre una línea prometedora, aunque todavía lejos de convertirse en tratamiento para pacientes.

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune, inflamatoria y crónica que afecta principalmente a las articulaciones. Los tratamientos actuales buscan reducir el dolor y limitar el daño articular, pero el nuevo estudio se concentra en los neutrófilos que poseen un papel relevante en la inflamación sinovial y el deterioro del tejido. Este enfoque se suma, además, a una línea de investigación más amplia sobre cannabinoides menores y su respuesta inflamatoria.

El equipo evaluó el efecto del cannabigerol purificado en neutrófilos aislados de sangre humana; por otro, en ratones con un modelo experimental de artritis inducida por anticuerpos contra colágeno. En los ensayos ex vivo, el CBG redujo la secreción de citocinas proinflamatorias y también disminuyó la migración de neutrófilos hacia IL-8, una señal asociada al reclutamiento de células inmunes hacia zonas inflamadas.

En el modelo animal, el tratamiento con CBG se asoció con una mejora de las puntuaciones clínicas de artritis y con una menor pérdida de peso frente a los ratones enfermos no tratados. El estudio también registró una reducción del reclutamiento de leucocitos hacia las articulaciones inflamadas, además de descensos de IL-6 e IL-1β en sangre y de MCP-1 e IL-1β en las articulaciones. Estos datos sostienen la hipótesis de que el CBG podría modular la respuesta inmune vinculada a la inflamación articular, una lectura que se conecta con otros trabajos preclínicos sobre extractos ricos en CBG.

Sin embargo, los autores del estudio señalan que la artritis reumatoide humana es una condición heterogénea y crónica y que hacen falta estudios clínicos prolongados para confirmar si estos efectos pueden trasladarse a pacientes. También conviene consignar que Raphael Pharmaceutical Inc., empresa que suministró el CBG empleado en el estudio, aportó financiación parcial a la investigación.

El interés científico por los cannabinoides menores no debería confundirse con una promesa terapéutica. Lo que este estudio aporta es que el cannabis sigue ofreciendo moléculas capaces de abrir espacio de investigación sobre inflamación, inmunidad y dolor. La distancia entre un modelo preclínico y una consulta médica sigue siendo grande, pero también lo es el campo aún poco explorado de compuestos como el CBG.

Te puede interesar...

¿Te ha gustado este artículo y quieres saber más?
Aquí te dejamos una cata selecta de nuestros mejores contenidos relacionados:

Suscríbete a Cáñamo