La autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sitúa a Nivaria Tech S.L. entre las empresas habilitadas para cultivar cannabis destinado a lotes de validación. Es la primera instalación de Canarias que alcanza esta fase, tras cuatro años de trabajo para reunir cultivo, poscosecha, seguridad y control farmacéutico en un mismo complejo ubicado en Granadilla de Abona, municipio del sur de Tenerife.
Thailo Rodríguez, director de planta de Nivaria Tech, explica el alcance de la licencia destacando que “Tras la finalización de los 3 lotes y obtener el certificado de cumplimiento de las Normas de Correcta Fabricación (NCF/GMP), se podrá solicitar la licencia de cultivo y comercialización y poder liberar para su comercialización, los 3 lotes fabricados”.
Del cultivo local a las normas europeas
La meta, en este proceso de autorización, es demostrar que la planta puede repetir resultados de forma consistente. Así lo explica Thailo quien indicó que “si tenemos un proceso de fabricación en que los tres lotes obtienen los mismos resultados, podemos decir que nuestro proceso de fabricación es reproducible, entonces nos otorgarían el certificado de normas de correcta fabricación, es decir, cumpliríamos las GMP europeas y podríamos empezar a comercializar.”
El entorno de Tenerife aporta una ventaja difícil de reproducir dentro de un cultivo interior. Las flores aprovechan el fotoperiodo, la insolación y la oscilación térmica tan característica de la isla. Desde medios como RTVC y EFE destacan que cada zona de cultivo puede renovarse en 60 días y con la posibilidad de alcanzar seis cosechas anuales.
Thailo lo resume en una frase: “La floración la hacemos con el sol de Canarias.”
Junto a la tecnología, la empresa reivindica un conocimiento nacido en el movimiento cannábico local. Ha incorporado personas con experiencia en cultivo, grow shops y asociaciones, un saber acumulado fuera de los grandes circuitos farmacéuticos. “Realmente aunque tenemos un concepto agroindustrial, sí que tenemos mucho de artesanal por el tema del tratamiento que le damos a la flor.”
Ese cuidado se extiende a la poscosecha, con atención al secado, el curado, los terpenos y los flavonoides. La compañía ha adquirido tecnología de criopasteurización para reducir patógenos sin recurrir a radiación. “No irradiamos nuestras flores”, destacada Thailo ya que eEl objetivo es obtener una flor de grado farmacéutico terminada en Canarias, sin depender de terceros para reacondicionarla.
Un programa propio de trazabilidad acompaña el material vegetal desde las plantas madre y la propagación de clones hasta la cosecha, el secado, el procesamiento, el empaquetado y el envío. A los análisis cromatográficos y controles de metales pesados y patógenos se suma un registro detallado. “Podrán saber quién, cuándo, dónde y qué contiene cada una de nuestras flores.”
Más allá del cannabis, Nivaria Tech aspira a funcionar como proyecto tractor para una industria farmacéutica que apenas comienza a tomar forma en las islas y la combinación de energía solar, economía circular, agricultura tecnificada y fabricación de principios activos ofrece una vía concreta para la diversificación económica.