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Synaptica en Barcelona, un centro de salud mental especializado en terapia psicodélica

Ya hay centros autorizados en España que ofrecen terapia con psicodélicos. En Barcelona, la Clínica Synaptica abrió sus puertas en febrero de 2022 y desde entonces han tratado con ketamina a más de 500 pacientes, de más de 20 nacionalidades distintas. El tratamiento no consiste solo en una mera administración del fármaco, un acompañamiento terapéutico personalizado permite al paciente integrar con provecho la experiencia psicodélica. Synaptica es un centro privado y sus terapias no están al alcance de cualquiera, pero sus cinco años de experiencia muestran muy bien las necesidades, los aciertos, las dificultades y las potencialidades de usar psicodélicos en el campo de la salud mental. Hablamos sobre este proyecto pionero con su director, Òscar Parés, con su director médico, Joan Obiols, y con Irene Pérez, una de las terapeutas del equipo.

Los interesados que solicitan recibir un tratamiento en la Clínica Synaptica tienen primero que pasar por una entrevista en la que se evalúa la idoneidad de la terapia psicodélica para su caso. Si no surge ningún inconveniente, comienzan las sesiones de administración del medicamento y el acompañamiento por parte del equipo clínico. Cada sesión dura aproximadamente dos horas y media. 

La sesión se inicia con una breve conversación del terapeuta con el paciente, tras la cual se administra la ketamina. Durante la siguiente hora, el paciente, sentado en una cómoda butaca reclinable o tumbado en una cama, experimenta los efectos del fármaco. Para facilitar la inmersión, se ofrece la posibilidad de ponerse un antifaz y unos auriculares con una playlist de música especialmente seleccionada para la terapia. 

Finalmente, llega la fase de integración de la experiencia en la que el paciente comparte y estructura la vivencia con el terapeuta. En la web de Synaptica explican que la integración “es como una sesión de psicoterapia, pero más enfocada en trabajar las sensaciones, pensamientos, recuerdos y sentimientos que hayan surgido durante y debido a la terapia psicodélica”.

La duración del tratamiento y el número de sesiones dependerá de la evolución de cada caso. Lo más habitual es que se lleven a cabo dos sesiones de terapia psicodélica por semana, a lo largo de varias semanas consecutivas.

Òscar Parés, director de Synaptica, con la estructura química de la ketamina estampada en su camiseta.

Òscar Parés, director de Synaptica, con la estructura química de la ketamina estampada en su camiseta.

“Lejos de incitar a la locura o al suicidio, el uso clínico de estas sustancias ofrece una ‘ventana de oportunidad’ crítica: al silenciar el ruido de la ideación suicida de forma rápida permiten que el paciente se estabilice y pueda realizar un trabajo terapéutico profundo que, de otro modo, sería inalcanzable. La prohibición, en este sentido, no ha protegido la salud pública, sino que ha negado a las personas más vulnerables una herramienta de rescate biológico fundamental”, Òscar Parés

Al frente de Synaptica está Òscar Parés (Barcelona, 1981), hasta hace poco director de ICEERS, fundación dedicada a la investigación y la defensa del uso de plantas psicoactivas con la que organizó congresos como Cannabmed o conferencias mundiales sobre ayahuasca. En su haber cuenta con haber sido autor de numerosos artículos científicos sobre el modelo de asociaciones cannábicas (CSC), tema en el que también ha sido asesor para gobiernos que han emprendido el camino de la regulación del cannabis, como Uruguay, Malta o Suiza. Además de colaborador de Cáñamo desde 2013 –la última década firmando la columna de opinión “Expediente X”–, Òscar Parés ha estado implicado en muchas aventuras, tanto de carácter activista como institucional, a favor siempre del cambio de las políticas de drogas. Sin dejar de participar en otras entidades, en la actualidad, tras haber salido de ICEERS, centra sus esfuerzos en esta clínica puntera, de la que, junto a Joan Obiols o José Carlos Bouso, entre otros, es cofundador. Nadie mejor que él para responder en primer lugar a nuestras preguntas sobre este proyecto que ejemplifica un cambio esperanzador en el ámbito de la salud mental.

Dada la novedad, supongo que una de las preguntas más habituales será por la seguridad del tratamiento con psicodélicos. ¿Qué le decís a los pacientes al respecto?

Es natural que la seguridad sea la principal prioridad de nuestros pacientes. Lo primero que explicamos es que la ketamina no es un compuesto experimental, sino un fármaco con más de sesenta años de trayectoria clínica, utilizado globalmente en cirugías de emergencia y pediatría debido a su extraordinario perfil de seguridad. Aunque el estigma derivado de la prohibición y el abuso no regulado ha distorsionado su imagen, la evidencia científica confirma que la ketamina no genera adicción en contextos clínicos, donde su administración es moderada, puntual y supervisada. En Synaptica, nuestra metodología prioriza la integridad del paciente por encima de todo: tras haber realizado más de 3.000 administraciones, no hemos registrado ninguna emergencia médica. Esta estadística es el resultado de un riguroso protocolo de cribado previo y de una monitorización constante, lo que nos permite ofrecer un entorno donde el paciente puede centrarse plenamente en su proceso terapéutico con total tranquilidad.

¿Cuáles son las patologías que habéis tratado hasta ahora?

Nuestra visita más frecuente concierne a la depresión y la depresión resistente al tratamiento. También hemos tratado frecuentemente con ansiedad e ideación suicida. Tenemos una pequeña proporción de gente que viene por otros motivos, para quienes este tratamiento también ha tenido buenos resultados.

¿Qué tanto por ciento abandona el tratamiento?

Como cualquier terapia, este tratamiento no funciona para todo el mundo. Alrededor de un 30% de pacientes no responden (es decir, no sienten que obtienen mejora). Dentro de este 30%, muchos no finalizan el tratamiento. 

La importancia de la psicoterapia asistida

Synaptica en Barcelona un centro de salud mental especializado en terapia psicodélica

Parte del equipo médico de Synaptica. Sentados, Estefanía Moreno, Débora González, Mery Peña y Daniel Jiménez. De pie, Noel García, Irene Pérez y Gemma Guarch.

¿Hay otros centros autorizados que estén ofreciendo terapias psicodélicas en España?

“El trabajo con psicodélicos abre un espacio muy delicado y vulnerable (sagrado, podría decir). En este tipo de espacio no caben actitudes mezquinas, inmaduras o de competitividad entre profesionales. Hay que trabajar en red y apoyarse mutuamente”, Irene Pérez

Actualmente, la ketamina es el único compuesto con propiedades psicodélicas que se emplea legalmente en España, aunque su disponibilidad en el ámbito privado es muy limitada. Tenemos constancia de centros específicos en Sevilla para dolor crónico, uno en Madrid y otro en proyecto en Mallorca. Es importante diferenciar nuestro abordaje del uso de la esketamina (Spravato), la cual está cubierta por la sanidad pública para la depresión resistente en grandes hospitales. Mientras que ese modelo hospitalario suele ser puramente farmacológico –esperando que la molécula por sí sola “haga el trabajo”–, en Synaptica aplicamos un modelo de psicoterapia asistida, donde la agencia del cambio reside en el paciente y en el acompañamiento humano. De hecho, hemos atendido a personas con experiencias previas en entornos hospitalarios que resultaron desorientadoras o incluso traumáticas por la falta de un marco terapéutico adecuado. Uno de los mayores riesgos del actual “renacimiento psicodélico” es intentar resolver con fármacos problemas que son profundamente psicosociales; nosotros entendemos que la salud no depende solo de la neurobiología, sino del contexto vital y de cómo la persona integra su malestar.

De momento, solo trabajáis con ketamina, un psicodélico con efectos disociativos, y esto es así porque solo la ketamina es legal en el ámbito clínico. Conforme se vayan legalizando otros psicodélicos, ¿lo incorporaréis como medicamentos en vuestras terapias?

Efectivamente, ese es el planteamiento. Por el momento, nuestra capacidad de actuación se limita a la ketamina y la esketamina. Para incorporar otros psicodélicos que actualmente se encuentran en fase de desarrollo clínico, debemos aguardar a la validación de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Habitualmente, este proceso de autorización ocurre con un desfase de hasta un año respecto a la aprobación de los resultados por parte de la FDA estadounidense. En este sentido, todavía faltan años para poder ampliar el abanico de psicodélicos legales en el ámbito clínico.

Synaptica en Barcelona un centro de salud mental especializado en terapia psicodélica

La propaganda prohibicionista ha asentado el tópico de que el consumo de psicodélicos provoca ideas suicidas. Además de para la depresión, destacáis en vuestra web el potencial que tiene la terapia psicodélica para prevenir el suicidio, ¿en qué medida ayuda un psicodélico frente a la ideación suicida?

La guerra contra las drogas ha sido un experimento con consecuencias catastróficas. Tal y como los hechos demuestran, no es realista que los gobiernos puedan prohibir las drogas, si acaso, pueden prohibir un uso seguro de las mismas. Los estudios hechos con ketamina han mostrado que existe una reducción significativa y casi inmediata de la ideación suicida, a menudo a las pocas horas de la administración. A diferencia de los antidepresivos convencionales, que pueden tardar semanas en surtir efecto, estos compuestos actúan sobre los receptores de glutamato para restaurar la plasticidad sináptica en áreas del cerebro bloqueadas por el trauma y la desesperanza. Por tanto, lejos de incitar a la locura o al suicidio, el uso clínico de estas sustancias ofrece una “ventana de oportunidad” crítica: al silenciar el ruido de la ideación suicida de forma rápida permiten que el paciente se estabilice y pueda realizar un trabajo terapéutico profundo que, de otro modo, sería inalcanzable. La prohibición, en este sentido, no ha protegido la salud pública, sino que ha negado a las personas más vulnerables una herramienta de rescate biológico fundamental.

Clínica privada y sanidad pública

Synaptica en Barcelona un centro de salud mental especializado en terapia psicodélica

En la experiencia con ketamina, la música cumple un papel facilitador.

“Auguro un futuro muy brillante para los tratamientos psicodélicos. Es lo que parece lógico con los resultados tan sólidos de la investigación actual. Lo malo es que el mundo no funciona de forma lógica”, Joan Obiols

En la clínica tenéis varios profesionales que han participado en ensayos clínicos y en estudios autorizados con otros psicodélicos, ¿cuáles son estos psicodélicos y en qué están resultando prometedores?

Contamos con el privilegio de tener en nuestro equipo a profesionales de referencia como José Carlos Bouso, Débora González y Gemma Guarch, quienes han liderado y participado en investigaciones pioneras sobre el potencial terapéutico de diversas sustancias en entornos clínicos controlados. Su trabajo ha sido fundamental para demostrar la eficacia de la psilocibina en el abordaje de la depresión resistente, así como el papel revolucionario del MDMA en el tratamiento del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), donde facilita el procesamiento del trauma sin desbordamiento emocional. Asimismo, sus estudios han arrojado resultados sumamente esperanzadores con la ayahuasca para la resolución del duelo persistente y con la ibogaína como una herramienta prometedora en la interrupción de la dependencia a los opiáceos. Esta sólida base científica no solo avala la trayectoria de nuestro equipo, sino que sitúa a Synaptica en la vanguardia de las nuevas soluciones para la salud mental.

Synaptica es una clínica privada, ¿cuánto cuesta el tratamiento habitual?

Efectivamente, la psicoterapia asistida con ketamina requiere una inversión significativa, justificada por el rigor clínico y la intensidad del acompañamiento profesional. Un protocolo completo en Synaptica –que incluye la evaluación psiquiátrica inicial, las sesiones de preparación, la administración supervisada y las sesiones de integración– suele rondar los 3250 euros. Este importe puede variar si el paciente opta por sesiones de integración adicionales. No obstante, es importante desglosar este valor: el tratamiento supone entre 25 y 30 horas de atención directa por parte de un equipo multidisciplinar especializado. Esto sitúa el coste por hora en unos 120-130 euros, una cifra que, si bien es elevada, es plenamente competitiva con los estándares de la atención psiquiátrica y psicológica de alta especialización. Al final, lo que el paciente costea es la seguridad de un entorno controlado y la experiencia de profesionales formados en la vanguardia de la salud mental.

Synaptica en Barcelona un centro de salud mental especializado en terapia psicodélica

¿Qué tendría que cambiar para que estos tratamientos se incorporen en la sanidad pública? 

Como he mencionado, la esketamina ya está cubierta por el sistema público de salud, pero su implementación plantea serios interrogantes, tanto por sus efectos en los pacientes como por su elevado coste. Para ponerlo en perspectiva, un protocolo estándar de Spravato de tres meses supone unas 16 sesiones en las que se emplean un total de 48 dispositivos nasales, lo que conlleva un coste aproximado de 17.000 euros por paciente. Es una cifra que invita a reflexionar sobre la eficiencia del modelo actual. A día de hoy, Noruega es el único país europeo que ha integrado con éxito la terapia asistida con ketamina en su sistema público. Precisamente por ello, en la formación que organizaremos en Barcelona, contaremos con Lowan Stewart, el médico que lideró dicho proceso pionero, para que comparta su experiencia con nosotros. Lograr un cambio similar en nuestro país requiere, ante todo, voluntad política y una legislación que facilite estos abordajes. Pero también es imprescindible que este conocimiento llegue a las universidades y que los profesionales sanitarios empiecen a formarse en modelos que prioricen el acompañamiento humano y la psicoterapia sobre el simple suministro de fármacos.

Para terminar, cuéntanos sobre las jornadas de formación que lleváis a cabo. A mediados del próximo octubre habéis organizado la próxima cita, si no me equivoco.

Sí, así es. Este mes de octubre, Barcelona se convertirá en el epicentro de la medicina psicodélica con The Complete KAP Experience, un itinerario formativo de alto nivel que arranca el día 15 con un taller intensivo de fundamentos en Psicoterapia Asistida con Ketamina. Este taller inicial, liderado por el equipo de Synaptica y el referente internacional Phil Wolfson, ofrece una inmersión práctica desde la neurobiología hasta el análisis de casos reales, incluyendo un tour exclusivo por nuestra clínica. Tras esta jornada inaugural, el plato fuerte, el 1st KAP International Association Summit, un congreso científico sin precedentes que reunirá a figuras globales como Celia Morgan, Chris Timmerman y Marc Aixalà para debatir sobre farmacología y la preparación e integración de las experiencias bajo estados no ordinarios de conciencia. Es una oportunidad única para que los profesionales conecten con la vanguardia de la salud mental.

Joan Obiols, un psiquiatra transcultural como director médico

Joan Obiols,  un psiquiatra  transcultural como director médico

Joan Obiols i Llandrich (Barcelona, 1951) es un reputado psiquiatra, con una amplia trayectoria a sus espaldas. Ha sido profesor en universidades españolas y extranjeras, fue psiquiatra sénior en el Hospital Clínic de Barcelona hasta 1998, cuando lo nombraron director de los Servicios de Salud Mental de Andorra, cargo que ocupó hasta 2014. Ha publicado un número considerable de artículos en revistas científicas y ha presentado sus estudios sobre estados modificados de conciencia y sobre las posibilidades terapéuticas de los psicodélicos en congresos nacionales e internacionales.

En la web de Synaptica, cínica de la que es director médico, recuerdan que como “psiquiatra transcultural”, realizó en 1992 un trabajo de campo en la Amazonía ecuatoriana acerca del uso de la ayahuasca entre los chamanes shuar. Y también destacan de él que haya formado parte de Kosmicare, el equipo internacional de voluntarios que ofrece atención en situaciones de emergencia psicodélica en el Festival BOOM (Portugal). Aunque muchos con su edad lleven años jubilados, Joan Obiols sigue en la lucha, en pleno uso de sus facultades, compartiendo su experiencia y el respeto que se le tiene en iniciativas novedosas como esta.

Con una larga carrera a sus espaldas, ¿qué le ha hecho sumarse a esta aventura?

En Clínica Synaptica encuentro un proyecto apasionante para poder trabajar con psicodélicos de forma legal. Además, es un proyecto creado por una serie de amigos, muy motivados y en buena parte expertos en el tema, con lo cual te sientes bien respaldado para ilusionarte por el proyecto.

Trabajáis con ketamina, el único psicodélico legal de momento. Si no existiera la prohibición, ¿cuáles serían las sustancias psicodélicas con las que le gustaría trabajar?

Pues sobre todo con psilocibina, MDMA, LSD, y 5-MEO-DMT.

¿Son los psicodélicos medicamentos para todo el mundo? Para vuestros tratamientos excluís a los menores de 18 años, a los que tienen un historial de psicosis, hipertensión no controlada, problemas de presión intracraneal o intraocular elevados, historial de infarto de miocardio reciente o enfermedad vascular, alergia a los anestésicos disociativos o deterioro hepático. Y también a los que presentan síntomas de infección o están embarazada o planificando un embarazo para poco después del posible tratamiento. Tampoco se admite a personas que realicen agresiones verbales, físicas o emocionales hacia el personal o los pacientes de la clínica.Además de estos criterios normales de exclusión, ¿cuándo desaconseja el uso de medicamentos psicodélicos?

Aparte de los motivos conocidos en los screenings (motivos médicos bien sabidos), si falta motivación para la experiencia o hay un miedo excesivo, quizá no valga la pena.

Según señaláis en vuestra web, la indicación principal para la psicoterapia psicodélica es la depresión mayor, ¿qué novedad aporta en comparación con los antidepresivos habituales?

Pues la frecuencia y temporalidad. Los antidepresivos clásicos deben tomarse a diario, durante meses o años. ¡Incluso hay quien lo acaba tomando toda la vida! Los psicodélicos se usan de forma puntual, la respuesta es mucho más rápida y los efectos secundarios mucho menores.

El tratamiento actual de la depresión no parece dar respuesta a muchos pacientes. Hay una sensación bastante compartida de que los antidepresivos cronifican la enfermedad, que no te sacan del hoyo. ¿Qué hay de cierto en ello?

Pues no es del todo cierto. Hay actualmente una tendencia a denigrar los antidepresivos como si fueran inútiles. Lo cierto es que, desde que aparecieron, miles de pacientes con depresión, ansiedad y otros problemas se han beneficiado de su uso y han mejorado su calidad de vida. Como ocurre con todos los medicamentos, una proporción de usuarios no responde.

En el ámbito público, y a menudo en el privado cuando se siguen las pautas biomédicas, el encuentro del psiquiatra con el paciente se ha reducido a un tanteo farmacológico, a un mero ajuste de la posología y poco más. ¿Se pueden así curar los trastornos mentales?

Sí, es cierto que eso puede ocurrir, y no es bueno. El uso de los medicamentos requiere a la vez el establecimiento de una relación terapéutica entre médico y paciente, básica para el éxito de cualquier tratamiento. Confianza, seguridad, humanidad y muchos más factores son imprescindibles para el éxito de cualquier tratamiento. No es posible tratar las enfermedades mentales sin tenerlo en cuenta.

Joan Obiols con Estefanía Moreno, Irene Pérez, Carlos Vega y Marta Martín, compañeros en Synaptica.

Joan Obiols con Estefanía Moreno, Irene Pérez, Carlos Vega y Marta Martín, compañeros en Synaptica.

¿Qué importancia deben tener la palabra y la conversación en una terapia para tratar la depresión y otros trastornos en salud mental?

En realidad, la palabra y la conversación –la relación terapéutica a que aludía, en definitiva– son claves para el éxito en el tratamiento de cualquier enfermedad, no solo de las enfermedades mentales.

Y en casos como el dolor crónico, ¿no se trata más de una cuestión farmacológica que de terapia integrativa?

El dolor crónico es un problema mucho más complejo de lo que parece. Se trata de una cuestión farmacológica, de terapia integrativa y de muchos otros factores psicológicos, neurológicos, etcétera, etcétera, que se van descubriendo...

Ya sé que el progreso, que solemos dar por descontado, no está en absoluto asegurado en este mundo cambiante y polarizado, pero, pensando en positivo, ¿cómo imagina el futuro de los psicodélicos en el área de la salud mental?

Auguro un futuro muy brillante para los tratamientos psicodélicos. Es lo que parece lógico con los resultados tan sólidos de la investigación actual. Lo malo es que el mundo no funciona de forma lógica.

Además del ámbito clínico, ¿qué piensa del uso comunitario de psicodélicos, tanto en ceremonias rituales y retiros como en espacios recreativos?

No me parece mal un uso comunitario. De todas formas, algún tipo de control o regulación habrá que pensar ante la evidencia de los riesgos y complicaciones que en ciertos retiros se van produciendo.

¿Qué sentido puede tener para gente “sana” el uso de psicodélicos? 

Para cualquier persona “sana” o “insana” tiene mucho sentido el uso de psicodélicos como instrumento privilegiado para el autoconocimiento y la profundización en aspectos psicológicos y aún espirituales de uno mismo.

Irene Pérez y el arte de la terapia

 

Irene Pérez y el arte de la terapia

Irene Pérez Méndez (Barcelona, 1982) es arte-terapeuta, antropóloga, auxiliar de enfermería y facilitadora certificada de TRE (Trauma & Tension Release Exercises), con más de quince años de experiencia en el mundo de las plantas psicoactivas, tratando la ansiedad, la depresión y el estrés postraumático a través de estados expandidos de conciencia. Ha acompañado a más de mil personas “en sus procesos personales, emocionales y corporales”, según sus palabras, “con un enfoque que integra técnicas psicoterapéuticas occidentales con trabajo somático, mindfulness y creatividad”, ofreciendo “espacios seguros para que las personas se conecten con su vulnerabilidad y sabiduría interior”. 

Para Irene Pérez, “vivir y trabajar durante 5 años en la Amazonia peruana me hizo conocer y entender un nuevo ámbito en cuanto a la salud integral de las personas”. Allí formó parte del equipo terapéutico del Temple of the Way of Light acompañando a personas de más de 25 nacionalidades. Actualmente forma parte del equipo clínico de Synaptica, y para ella la práctica médica debe basarse “en el respeto, la compasión, el cuerpo como guía y un profundo compromiso con el bienestar emocional y la presencia consciente”. Para completar este reportaje sobre Synaptica, le hacemos tres preguntas acerca de cómo es trabajar en un centro de salud mental especializado en terapia psicodélica.

¿Qué destacarías de la Clínica Synaptica en relación a otros lugares en los que has trabajado?

Una de las cosas que más positivamente valoro de trabajar en Clínica Synaptica es el equipo. Se ha creado un ambiente familiar muy bonito donde cuidamos las unas de las otras, somos como una red de micelio. Creo que el respeto, el cariño y el cuidado que tenemos entre nosotras se transmite al paciente desde el primer momento y eso impacta positivamente en los procesos. Creo que es muy importante, cuando se trabaja con psicodélicos, que este aspecto esté bien cuidado. Un ambiente sano y seguro hace que como terapeuta te sientas acompañado. La relación terapéutica principal se da obviamente entre la persona y el terapeuta, pero el equipo, como ente, también genera un cierto vínculo terapéutico. El trabajo con psicodélicos abre un espacio muy delicado y vulnerable (sagrado, podría decir). En este tipo de espacio no caben actitudes mezquinas, inmaduras o de competitividad entre profesionales. Hay que trabajar en red y apoyarse mutuamente.

A menudo se habla de la experiencia del paciente, pero ¿cuál es la experiencia del terapeuta en una clínica como esta, donde se trabaja con psicodélicos?

Es muy conmovedor poder acompañar procesos tan profundos e intensos. Ser testigo de los cambios internos y externos del otro y ser generador de un espacio seguro donde la persona puede transformarse es muy gratificante. Poder estar presente y formar parte de los diferentes procesos de sanación, orden, ruptura, liberación, aceptación, etcétera, que se dan a través del trabajo con psicodélicos es un aprendizaje constante, tanto a nivel profesional como a nivel humano. Y también es difícil: lidiar con las expectativas, con los callejones sin salida, con lo que no funciona, con la frustración.

¿Puedes contarnos alguna experiencia con algún paciente que haya sido reveladora?

Una persona que estuvo haciendo tratamiento con nosotros llevaba un año arrastrando un dolor de cadera que le dificultaba caminar. Todas las pruebas hechas no mostraban nada raro. Este no era el motivo principal por el cual hacía el tratamiento. En el transcurso de la primera sesión que hicimos con psicodélicos se dio cuenta de que había estado sometiendo a su cuerpo a un maltrato constante a través de la práctica de maratones, llevándolo a su límite en muchas ocasiones, durante años. Debido a su insistencia en este tipo de prácticas, su cuerpo decidió parar para protegerse. En esa sesión entendió todo ello y pudo pedir perdón a su cuerpo desde un lugar muy honesto y muy comprometido. Escuchó el mensaje y lo entendió. Se fue de la sesión sin dolor y el dolor no apareció más. Entender la importancia de aprender a comunicar con las diferentes partes del sistema que somos es un gran aprendizaje.

Synaptica en Barcelona, un centro de salud mental especializado en terapia psicodélica

Este contenido se publicó originalmente en la Revista Cáñamo #338

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