Pasar al contenido principal

Reproducción ‘in vitro’ de plantas

Puedes explicarme para que lo entienda qué es la técnica de reproducción in vitro de meristemos y qué utilidades tiene aplicada al cannabis. ¿Es algo que podemos hacer los cultivadores aficionados en casa? 

Iñaki

La técnica de reproducción in vitro de meristemos es un sistema de micropropagación vegetal que se usa para cultivar nuevas plantas (clones) a partir de fragmentos muy pequeños de tejido vegetal. Normalmente, para hacer un esqueje o clon de una planta necesitamos un trozo de tallo con al menos dos o tres brotes (como mínimo, de unos 5 a 8 cm). En cambio, usando esta técnica de micropropagación se puede generar una nueva planta con un trozo de menos de un milímetro. Se utilizan pedacitos de meristemos, que son grupos de células indiferenciadas que se encuentran en las zonas de crecimiento de la planta. Estos fragmentos de meristemos se introducen en un medio estéril con nutrientes y hormonas que estimulan su crecimiento hasta que forman nuevas plántulas. 

Los meristemos utilizados para la micropropagación se encuentran en las puntas apicales de las ramas (el brote más alto de cada rama) y en los brotes laterales (que crecen en los nudos de cada rama). Los brotes apicales son la fuente preferida de meristemos, ya que las células que contienen suelen estar completamente libres de enfermedades (incluso de aquellas que están extendidas por la planta, como los virus), lo que permite obtener clones limpios de las enfermedades que afectan a la planta. 

El proceso de micropropagación tiene varios pasos. En primer lugar, se extraen las células del meristemo para, a continuación, desinfectarlas a conciencia y evitar introducir contaminantes en el medio nutritivo. El siguiente paso consiste en introducirlas en un recipiente con el medio de cultivo (un gel que contiene nutrientes y hormonas de crecimiento) y mantenerlo en unas condiciones adecuadas para el desarrollo de la plántula. 

La micropropagación in vitro de meristemos es una técnica bastante compleja pero tiene grandes ventajas para la agricultura de muchas especies, incluido el cannabis. La principal es que permite eliminar virus y enfermedades de una planta que se quiere reproducir. Los meristemos suelen estar libres de enfermedades, por lo que se pueden lograr esquejes sanos a partir de plantas enfermas, permitiendo eliminar virus como el peligroso viroide latente del lúpulo (HLVd), que tanto daño está haciendo en grandes cultivos comerciales de Estados Unidos y otros países. 

Otra ventaja interesante es que se pueden producir miles de esquejes o clones genéticamente idénticos a partir de una sola planta y en poco tiempo, algo mucho más difícil de hacer usando esquejes normales a partir de plantas madre. Permite conservar una gran cantidad de genéticas en frío, vivas pero en estado de latencia, dentro de sus recipientes in vitro. Según cuánto tiempo se quieran mantener se pueden usar distintos sistemas. Para guardarlas durante semanas se mantienen in vitro, se juega con los nutrientes del medio de cultivo y las condiciones de temperatura para que el crecimiento sea lento y se reproducen de nuevo cada dos meses para evitar el deterioro. Si la intención es conservarlas muchos meses o incluso dos o tres años, se pueden mantener en condiciones refrigeradas y bajo iluminación mínima, aplicando ciertos productos al medio de cultivo para que el metabolismo sea muy lento. 

Por último, para lograr una conservación indefinida se recurre a la crioconservación, que es congelar las muestras en nitrógeno líquido a -196 ºC, aunque esta técnica requiere un procedimiento muy complejo. Primero se deshidratan los tejidos y se protegen con crioprotectores como el DMSO o glicerol, que evitan la formación de cristales de hielo. Luego se sumergen en nitrógeno líquido para detener completamente su metabolismo. Más adelante, cuando se quieren regenerar estas plántulas, han de descongelarse y rehidratarse lentamente para luego regenerarlas en medios de cultivo. 

Gracias a la micropropagación de meristemos se pueden crear bibliotecas de genéticas valiosas por sus propiedades comerciales o medicinales sin riesgo de que se contaminen, enfermen o mueran por problemas de cultivo. Ya no hace falta mantener todas las madres en una maceta y tener que cuidar de ellas todos los días. Los sistemas de micropropagación permiten optimizar el espacio de reproducción, así como generar una producción estable y uniforme de clones listos para su cultivo, en las cantidades necesarias y completamente libres de enfermedades y patógenos. 

Pese a sus ventajas, las técnicas de reproducción in vitro son demasiado complejas y requieren una infraestructura muy cara para el cultivador doméstico habitual. Salvo que seas un auténtico friki del cultivo y quieras invertir tu tiempo en ello, creo que es mejor dejar esta técnica para los científicos y los cultivadores comerciales a gran escala.

Profesor Cáñamo

Suscríbete a Cáñamo