Problemas de carencias nutritivas
Mi pregunta se refiere a los problemas que pueden ocurrir en la floración cuando a las plantas les falta algún nutriente concreto. ¿Cómo manejo las deficiencias de nutrientes que aparecen específicamente durante la floración?, ¿cuál es el mejor sistema para evitar las carencias? Un saludo.
Las carencias nutritivas durante la floración pueden afectar negativamente a la producción y a la calidad de los cogollos. Una planta que no puede absorber algún nutriente probablemente tendrá un rendimiento menor y es posible que los cogollos tengan menos resina o menor potencia. Vamos a ver la mejor forma de identificar y corregir estas deficiencias.
El primer paso es siempre mantener vigiladas las plantas para detectar cuanto antes cualquier síntoma en las hojas o en las flores que pueda indicar una carencia nutritiva. Algunas deficiencias como la de magnesio o hierro producen que las hojas amarilleen, muchas veces entre las venas o por los bordes. Las puntas de las hojas marrones o secas pueden deberse a falta de potasio o a un exceso de sales en el sustrato. Si los cogollos aparecen poco densos o las flores no se desarrollan bien, suele deberse a una falta de fósforo, que es vital para la formación de flores.
Las condiciones del sustrato, sobre todo el pH y la cantidad de sales, pueden influir negativamente en la capacidad de las raíces para absorber los nutrientes. Después de un riego, recoge el agua que sale por los agujeros de drenaje de la maceta y mide el pH y la EC: si el nivel de pH es inferior a 5,5 o superior a 6,5, esto puede estar ocasionando problemas de absorción; lo mismo sucede si la EC es superior a 3 o 4.
La mejor forma de corregir esto es preparar un riego abundante con agua sola, con el pH ajustado a 5,8-6,2. Debes utilizar una cantidad grande de agua, de al menos el doble que el volumen de la maceta (por ejemplo, para una maceta de 10 l, usa 20 l de agua). Añade el agua poco a poco a la maceta para que vaya filtrándose y escurriendo por los agujeros de drenaje. En el proceso arrastrará el exceso de sales, bajando el nivel de EC, y corregirá el pH hasta dejarlo en un valor más adecuado. Si recoges un poco del agua que salga al final y vuelves a medir el pH y la EC, verás que los valores se han corregido. A continuación, después de que escurra bien, vuelve a regar la planta con la solución nutriente habitual, obviamente con el pH ajustado. La mejor forma de evitar que esto vuelva a suceder es ajustar siempre el pH del riego y comprobar de vez en cuando que el aguja de drenaje se mantenga dentro de los valores correctos.
Si quieres evitar problemas desde el principio, en floración, usa siempre abonos de floración. Ten en cuenta que los abonos de crecimiento no tienen suficiente fósforo y potasio como para sostener una producción intensa de flores. Si usas un abono básico que solo contenga nitrógeno, fósforo y potasio, pero que carezca de microelementos, puede que aparezcan carencias de hierro, magnesio o calcio. Lo puedes evitar asegurándote de que tu abono contiene microelementos o fumigando suplementos foliares para corregir las deficiencias, aunque este segundo método no es recomendable una vez las plantas tienen cogollos, ya que la humedad puede favorecer la aparición de hongos.
No es fácil determinar qué nutriente en concreto está provocando los síntomas que observamos. En muchas ocasiones, los síntomas de carencias nutritivas aparecen mezclados, pues falta más de un nutriente o tienen más que ver con la incapacidad de la planta para absorberlos, sea por un pH o EC incorrectos o por un desequilibrio entre nutrientes.
Hay dos tipos de nutrientes, los móviles y los inmóviles. Cuando les falta nitrógeno, fósforo, potasio o magnesio, las plantas pueden desplazar estos nutrientes desde sus hojas viejas hacia las nuevas. Por ello, las carencias de estos elementos se detectan por los síntomas que aparecen en las hojas viejas. En cambio, no pueden hacer lo mismo si falta calcio, hierro, azufre, zinc o boro, ya que son elementos inmóviles y, por tanto, las carencias aparecen en las hojas nuevas. En realidad, también hay un tercer grupo de elementos que tienen una movilidad media como manganeso, molibdeno, cloro o cobre y cuya carencia no afecta de un modo claro solo a las hojas nuevas o a las viejas.