Quienes hayan consumido drogas ilegales no podrán ir de Canadá a Estados Unidos, ni al revés.
Según las más recientes leyes de inmigración estadounidenses, cualquier ciudadano canadiense o estadounidense que haya consumido drogas ilegales en algún momento de su vida no podrá cruzar la frontera entre ambos países. Según las estadísticas oficiales esto afectaría a uno de cada seis canadienses, y a casi cien millones de ciudadanos estadounidenses. De momento el consumo pasado sólo puede conocerse mediante la declaración voluntaria del viajero, excepto en el caso de que conste en un fichero común donde estarán registradas las personas con antecedentes policiales causados por drogas.








