Agua salina
Profesor Cañamo
Las sales del agua sólo se pueden quitar con un filtro de osmosis inversa. Todos los sistemas para ablandar el agua dura sirven para hacer el agua más adecuada para los electrodomésticos, pero no para las plantas. En general estos sistemas utilizan sodio para bloquear la cal, pero a las plantas lo que les va mal no es la cal, sino el sodio, por lo que estos sistemas la empeoran más que mejorarla. Los filtros de osmosis, por el contrario, quitan todas las sales del agua (tanto la cal como el sodio) y obtienen agua pura, ideal para las plantas.
El agua de riego contiene numerosas sales disueltas que se incrementan con el abono líquido que añadimos. Los continuos riegos van acumulando las sales en la tierra de las macetas, esto aumenta la salinidad y hace difícil a las raíces absorber nutrientes del suelo. Si no se remedia llega un momento en que la planta ya no puede absorber nuevos nutrientes, se va marchitando y muere. El cultivador que no dispone de un filtro de osmosis y tiene que regar con agua muy salina salvará en parte el problema lavando la tierra.
Aunque depende de las condiciones del cultivo suele ser suficiente con lavar la tierra cada dos o tres semanas. El lavado se realiza regando la maceta con una gran cantidad de agua limpia y sin abonos. Es recomendable usar dos o tres litros de agua por cada litro de tierra que contenga la maceta. El agua atraviesa la tierra y sale por los agujeros de drenaje de la maceta arrastrando con ella las sales disueltas. El lavado de la tierra deja el sustrato sin nutrientes y necesitado de un riego con abono líquido. Esta sencilla técnica evita muchos problemas y aumenta la producción, mejorando incluso el sabor final de los cogollos. El agua de lluvia es agua pura, sin sales. Quien tiene posibilidad de recogerla puede usarla en lugar del agua de osmosis.







