Mantequilla cannábica
Profesor Cañamo
Una receta sencilla consiste en introducir 100 gramos de material cannábico y 200 gramos de mantequilla en una olla con agua hirviendo. Se mantiene al fuego durante diez minutos y se filtra por un colador, para separar las hojas. Hay que estrujar bien las hojas para extraer todo el líquido. Este proceso puede repetirse con más mantequilla y las mismas hojas. Se pone el agua con mantequilla en una fuente, se deja enfriar y se mete en la nevera. La mantequilla formará una película sólida que flotará en el agua. Se saca con una espumadera, se seca y ya está lista para el consumo. Se puede hacer con cualquier parte de la planta, aunque con cogollos resultará más potente. Comer productos cannábicos coloca mucho porque, al pasar por el hígado, el THC se transforma y aumenta su potencia, algo que no sucede cuando se fuma ya que pasa directamente de los pulmones a la sangre y de ésta al cerebro. Hay que tener mucho cuidado con las dosis ya que es imposible predecir cuánto es una dosis hasta que se haya probado. La potencia final depende mucho de la potencia del material utilizado. NO es lo mismo usar hojas que usar cogollos. Como regla general se puede calcular la mitad de dosis que si se fuma. Por ejemplo si se hace mantequilla con diez gramos de un material del cual, para colocarse fumando hace falta medio gramo, de veinte gramos de mantequilla podemos calcular que saldrán cuarenta dosis. Si hay veinte gramos de mantequilla y cuarenta dosis, cada dosis será de medio gramo de mantequilla.






